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Proyecto residencial "Quinta el Rehilete"

Entrevista publicada en diciembre de 2006 en la revista trimestral "Trabajo Social" de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAMón

Venancio Cruz Tenorio 

 

Entrevista realizada por José Castillejos Alvarado 

 

Niños de la calle: una asignatura pendiente. 

 

Introducción: 

En el contexto global se hacen presentes dos fenómenos no únicos ni aislados, pero si de gran profundidad y complejidad: la violencia humana y la desintegración familiar, derivadas de la descompensación econónica, la migración, la desintegración familiar, la ausencia afectiva, la crisis emocional y el frecuente cambio de pareja de los padres, todo lo cual ha tenido una significativa trascendencia en nuestra sociedad actual. 

 

La violencia humana se ha incrementado por una serie de situaciones de desigualdad social y por la inequitativa distribución de la riqueza de las naciones (tanto interno como externo). Este desequilibrio ha resultado una característica escencial del mundo capitalista en su fase de mundialización de la economía de mercado (caracterizada por desvalorizar lo humano y privilegiar el dinero y la especulación financiera) la cual ha agudizado la pobreza, la exclusión y la vulnerabilidad, acentuadas principalmente en los países dependientes, aunque no sólo en ellos. En los países de America Latina aparece y se reproduce el fenómeno social de los denominados “niños de la calle”, como expresión de una problematica de caracter estructural, reflejada en la contradicción que subyace implícitamente en el sistema económico de la región.  

 

En este contexto, y através de una prolongada lucha de las organizaciones de la sociedad civil por atender esta patología social, en México se presenta una estrategia real limitada, con falta de apoyo jurídico de las instituciones oficiales del Estado Mexicano (debido a que éstas no disponen de las capacidades recursos y personal especializado para proteger y promover los derechos naturales de la población infantil). Esto se auna a una corrupción constate de los organos policiacos y de de procuración de justicia; a la indiferencia, la despreocupación y la censura de un amplio sector social hacia esta problemática, a una impunidad galopante ante la violencia económica, física, psicológica y sexual, y también a la persistente desigualdad de los núcleos sociales marginales.  

 

A pesar de que México ha signado diversos acuerdos internacionales, la igualdad, el respeto, los derechos y las oportunidades siguen diluidos en nuestro país, ya que no contemplan sanción alguna para el gobierno federal, si este los incumple. 

 

Los niños de la calle constituyen un segmento social pobre entre los pobres, se ubican en el estrato inferior de la sociedad industrial urbana tardía y son menores carentes tanto de registro nombre y apellido, como de residencia: son los grandes practicantes de la informalidad dentro de la selva urbana.  

 

Las políticas de ajuste al gasto público destinado al sector social son una situación constante en nuestro país, y también son parte de los esquemas de las estrategias diseñadas he implantadas en el extranjero (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Banca Privada Internacional) para enfrentar las crisis económicas permanantes. Estas políticas tienen el fin de mediatizar las marcadas contradicciones sociales que conlleva el modelo adoptado, cuyo grupo encumbrado en el poder tecnócrata administra y ejerce los presupuestos y el gasto público de manera burocrática, clientelar, facciosa, patrimonialista, sin tener resultados tangibles en las condiciones de vida de la población en general y sin evitar que mas infantes salgan a la calle a trabajar y vivir en forma marginal. 

El camino a la calle progresivamente desidentifica al niño con su familia, su escuela y su comunidad, y simultáneamente lo identifica con la calle y con sus personajes. Este proceso de “callejerización” avanza sobre dos vías: la transferencia de una comunidad comunitaria a una callejera y el deterioro de las condiciones de vida del sujeto.

 

Fue precisamente en este contexto que, en las instalaciones de la Escuela Normal de Especialización, nos reunimos con Venancio Cruz Tenorio, educador de calle y especialista en el tema, quien nos respondió algunas interrogantes sobre la problemática de los niños de la calle. 

 

- Venancio, ¿Es correcto manejar el término “niño de la calle”? 

- “Desde mi punto de vista ya no es conveniente. Durante el proceso que se lleva con ellos para que dejen la calle, el hecho de etiquetarlos así puede repercutir negativamente en su reintegración social.” 

 

- ¿Cómo describimos al niño de la calle? 

- “El perfil que generalmente manejo es el de sujetos que se encuentran entre los 5 y los 17 años 11 meses, que llevan a cabo actividades de subsistencia en la calle, donde pernoctan y cuyos vínculos familiares son nulos o casi nulos en la mayoría de los casos.” 

 

- ¿Existen en la actualidad estudios serios, investigaciones, diagnósticos para conocer a fondo esta problemática? 

- “Si, en los últimos 10 años tanto las ONG como los gobiernos federal y estatales han realizado muchos estudios, por ejemplo, puedo mencionar los realizados por el DIF, el Instituto de Asistencia Social, el Gobierno del Distrito Federal, el INEGI, la SEDESOL. En el ámbito de las ONG puedo mencionar a COMESANI, que es un organismo dedicado a la infancia.” 

 

- ¿Qué propuestas conoces del Gobierno Federal, de los gobiernos locales, de las universidades o de los colectivos, que verdaderamente sean dignas de tomarse en cuenta como estrategias en atención a los niños de la calle? 

- “Del gobierno conozco el proyecto “De la calle a la vida” y los “Centro Matlapa”. El primero es del DIF nacional y local; el segundo es de carácter estatal (impulsado por el gobierno del DF), y trabaja un poco la prevención, además de brinda atención a niños que pernoctan en la calle en ciertas zonas. Respecto de las ONG, podría referirme a la fundación “Pro-Niños de la Calle”, que atiende a niños y sirve de “trampolín” a los chavos para tomar decisiones en cuanto a dejar la vida de la calle y pasar a instituciones donde puedan vivir. También puedo mencionar el trabajo que hace el Cenáculo de Guadalupe en el Estado de México, así como el Internado Infantil Guadalupano en el D.F., dos de las instituciones mas representativas.” 

 

- ¿Cuál es el papel que han desempeñado organizaciones internacionales (UNICEF, UNESCO, OMS, FAO) ante esta problemática? 

- “El papel que han desempeñado estas organizaciones (me voy a referir específicamente a UNICEF) ha sido muy relevante, ya que han apoyado -sobre todo relativo a logística- diversos programas, tanto de gobierno como de las ONG, y también han fungido como organos de observación y supervición respecto de estos programas.” 

 

- ¿Hay programación, financiamiento, supervición, evaluación? 

- “Así es. A los programas que tienen algún resultado se les da continuidad, y se suspenden los que no funcionan como se había previsto.” 

 

- ¿Qué es lo que falta en las estrategias implantadas hasta ahora en cuanto a la atención del niño de la calle?

- “Hace falta una coordinación interinstitucional en todos los ámbitos, pues cada institución u organizmo realiza la planeación he interviene a su manera. Por ello se hace necesario ponerse de acuerdo y tratar que un punto no sea sobreexplotado y/o sobreatendido, mientras que otros ni siquiera tienen presencia en las organizaciones. 

“Respecto del seguimiento, se han realizado algunso esfuerzos en años anteriores cuando surgieron las bases de datos “Niñoca” o el “Ángel guardián”, que tenían como fin evitar repeticiones estadísticas, por ejemplo. En cuanto a la evaluación, sólo se cuenta con la información institucional y, por lo tanto, no se conoce mucho. Algunas organizaciones intentan presentar resultados cada vez que es su aniversario, por lo que hay que estar pendientes para completar la información existente y cotejarla. En eso estamos trabajando.” 

 

- ¿Hay convicción y continuidad en las organizaciones? 

- “Existe el celo profesional. Se nota en la manera en que cada agrupación se expresa: “mis chavos”, “los chavos”,”mi atención”; lo cual impide una comunicación abierta para evitar que en el trabajo se dupliquen esfuerzos. Sin embargo, en la actualidad esto ha ido cambiando.” 

 

- Con base en la experiencia que tienes como educador de calle, ¿a qué se llama en la práctica, “educador de calle”? 

- “Para mi, es la persona que va a los puntos de reunión o de pernocta de los chavos, quien los acompaña en el proceso para decidirse a dejar la calle. Esta persona debe ser positiva y propositiva para los menores, ya que con su ejemplo va a influir en que los chicos tomen la decisión de dejar la calle y menorar su vida.” 

 

- El fenómeno de los niños de la calle es multifactorial, ¿qué papel desempeña la práctica de los antivalores que se transmiten en la familia, los medios de comunicación y la sociedad en general? 

- “El papel de los antivalores es fundamental para que el “chavo” decida salirse a la calle. Contempla una idea equivocada, buscando el estereotipo que le fue presentado en la televisión, en la familia o en la escuela. Por el contrario, si se le transmitieran valores, el chico permanecería en el seno familiar y formaría parte de la sociedad.” 

 

- En esa situación amplia, compleja y profunda, ¿qué política se debe seguir y qué papel desempeña la prevención? 

- En este fenómeno (que se encuentra fuera de control) la prevención es sumamente importante, ya que el problema se puede atacar de raíz y no con paliativos, como el trabajo de prevención. El problema radica mas bien en evitar la salida de los chavos a la calle, el rescatar a los chicos que estan en riesgo, con el fín de aminorar el proceso de callejerización.” 

 

- Antes de abordad el proyecto alternativo, nos gustaría saber qué papel han desempeñado algunos símbolos -si así se les puede llamar- como el padre Chinchachoma o Fray Tormenta. 

Alejandro García Durán de Lara, el padre Chinchachoma, fue uno de los pilares de todo este esfuerzo que ya lleva 20 o 30 años. Para contrarrestar el problema del arraigo callejero, el padre Chincha fue el primero en trabajar con niños de la calle y este proceso dió origen a Hogares Providencia. De este esfuerzo se derivó una diversidad de proyectos láicos y religiosos, como alternativas para atender a chicas y chicos, de acuerdo con las propuestas que las instituciones manejan. 

 

- ¿Se conocen algunos resultados respecto de las generaciones que fueron atendidas por el padre Chinchachoma? 

- ” Se carece de un balance real sobre los trabajos realizados en este renglón, durante los últimos 30 años, debido a que hay mucha información perdida.

De allí que quede pendiente la sistematización de los alcances y logros históricos acerda del fenómeno. Debo agregar, sin embargo, que desde hace unos años algunas organizaciones empezaron a llevar dicha sistematización.” 

 

- ¿Pertenecía el padre Chinchachoma a alguna orden religiosa? 

- ”Si, a la orden de los escolapios, si no mal recuerdo.” 

 

- ¿Quién fue el otro pilar? 

- ”Fray Tormenta, además de ser religioso, tenía un oficio: la lucha libre. luchaba enmascarado y ponía sus ganancias a disposición de los chicos. En la actualidad, dirige un hogar para niños denominado “los cachorros de fray tormenta” en el Estado de México.” 

 

- Venancio, platícanos sobre el proyecto alternativo del que formas parte. 

- ”El proyecto es muy sencillo: se refiere a la atención que se presta a los niños con el fin de contrarestar, dentro de lo posible, su estancia en la calle. Este proyecto se basa principalmente en una pedagogía lúdica, una forma de educación informal en la cual se trabaja con la comunidad y con los niños en actividades de gestión en algunas comunidades expulsoras de chicos previamente definidas. En estas actividades se realizan juegos para trabajar la autogestión, la baja autoestima y la tolerancia a la frustración; y también hay otras para la comunidad y los padres de familia: orientación sexual, adolescencia, embarazo en edades tempranas. Esto se hace durante un lapso de 6 meses aproximadamente; después se hace un cierre simbólico y, posteriormente, fungimos como asesores, ya que pretendemos llevar a cabo en esas comunidades un proceso de autogestión, en el cual se busque la asesoría para atender y solucionar cualquier situación que se presente en la comunidad.” 

 

- La cuestión pedagógica tiene mucho peso en este marco referencial. ¿Podrías comentar algo acerca de ello? 

- ”Por un lado esta la pedagogía lúdica, pero también se aplica un método ecléctico tomado de diversas pedagocías que pueden funcionar para llevar a cabo nuestro trabajo y obtener mejores resultados. Por ejemplo, la aportación de A. Makarenko, que nos permite trabajar el orden, la disciplina y la limpieza, lo cual es fundamental cuando de valores y hábitos hablamos.  

Por otro lado, trabajamos la pedagogía del oprimido de Paulo Freire, que nos facilita el camnio para localizar y entender los ámbitos mágicos -como él los llama- que intervienen en el proceso de crecimiento del ser humano. Así mismo, hacemos uso de lo que Ausbel denomina “aprendizaje significativo” con la finalidad de determinar los antecedentes del niño y basarnos en ellos, pues en la práctica nos damos cuenta que el chavo no muestra avances porque utilizamos un proceso que ya conoce y que, por lo tanto, ya no cumple sus espectativas. Eso es lo que lo hace desertar y por ello es importante contemplar los requerimientos específicos que demanda el sujeto que se compromete en este proceso.” 

 

- ¿Existe alguna manera de conocer mas acerda de este proyecto? 

- ”Contamos con una página electrónica donde aparece un compendio sobre lo que estamos trabajando, nuestra filosofía, nuestro concepto de futuro para el menor. La dirección es www.copere.org.”

 

- ¿Podrías comentarnos cuál es la formación profesional que te ha ayudado a emprender estas actividades? 

- ”Mi formación académica es la licenciatura en educación especial en el área de infracción he inadaptación social, por la Escuela Normal de Especialización en el D.F.; un diplomado en Antropología de la Violencia en el Menor de Edad; así como diversas participaciones en foros, como el Encuentro de Educadores Latinoamericanos en la Habana Cuba; o el encuentro de Escuelas de Especialización, en México.

En el ámbito laboral, he colaborado en el DIF del estado de México, en la Fundación Proniños de la Calle I.A.P, en el Colectivo de Prevención y Educación Rehilete, A.C. (COPERE). También fui colaborador en la propuesta educativa de la Fundación ProNiños de la Calle; he impartido diversos cursos he implementado el programa de alternativas a la violencia. Finalmente, participe en la supervisión y corrección de los materiales del programa Alternativas a la Violencia en México, A.C. publicados en Estados Unidos en español.”  

 

- ¿Es posible hablar de la disminución o solución del problema de los niños de la calle? 

- ”Es un esfuerzo titánico, pero creo que sí es posible. No podemos hablar de un programa totalmente negro; hay que tener una visión diferente, es necesario usar los medios de comunicación para prevenir el problema. No lo gramos nada dándole cosas a los niños de la calle, porque eso los arraiga mas alli; porque los chicos piensas: ¿para qué voy a un albergue si aquí en la calle me dan comida, aqui duermo, consigo dinero, me traen ropa, me llevan al circo, a eventos culturales? Todo eso dificulta la obtención de logros mas significativos en nuestra labor. Se trata de un problema como sociedad, como Estado, como individuos. Cuando me entero de que un niño que etuvo en la calle ya no esta durmuiendo alli, pienso que vamos adelante en esta batalla, porque la idea es que ya no regrese a la calle y que se mantenga con su familia o en la institución, que no recaiga.” 

 

- ¿Se peude pensar de capacitación, desarrollo de habilidades manuales o destrezas cuando se habla de autosificiencia? 

- ”La finalidad no es hacer artesanos en masa; lo que se pretende es que muestren una nueva actitud ante la vida respecto de lo educativo, lo espiritual y lo personal.” 

 

- Venancio, agradesco tu colaboración y espero continuar alguna vez nuestra conversación, para seguir abordando los aspectos complejos que presenta esta realidad. 

 

Epilogo: Una asignatura pendiente. 

 

No obstante que se tiene proyectado llevar a cabo estudios, estadísticas, proyectos, estrategias, en la actualidad es encesario replantear una deconstrucción o un proceso de desaprendizaje, es decir, no se trata de eliminar los esfuerzos y trabajos realizados previamente sobre los niños de la calle, si no de crear nuevas superestructuras (formas de conciencia social) he infraestructuras mediante un proceso de crítica y autocrítica de los organismos interesados en enfrentar y atender esta problemática.  

 

Otras asignaturas pendientes son: 

  • La construcción tanto de infraestructura como de paradigmas de vinculación de redes entre instituciones (oficiales, privadas y civiles) que trabajen con los niños de la calle y universisdades, centros de investigación y organismos internacionales (UNICEF, UNESCO, OMS, FAO).  

  • La creación de equipos profesionales, multi, inter y transdisciplinarios que diseñen, coordinen, supervisen y evaluén programas y proyectos integrales con nuevas alternativas metodológicas -incluyendo marcos teóricos y estrategias diversas superiores a las actuales- capaces de garantizar una interrelación eficaz entre las organizaciones tanto públicas y privadas como sociales, con el fin de evitar las duplicidades y contradicciones que presentan unas y otras. 

  • La integración de proyectos productivos y de desarrollo complementario, que consideren aspectos de educación, salud, alimentación, ocupación, recreación, cultura, deporte y moral, y que busquen establecer niveles de autonomía y autogestión en esta población vulnerable. 

  • La implantación de modelos reales de intervención, simples y complejos, con el fin de participar tanto en la prevención como en la atención, con una prespectiva autogestiva, buscando el protagonismo de la comunidad, es decir, que ésta sea autora y que también actúe en su propia transformación.

  • El impulso -en el marco de la educación formal, no formal e informal- de los procesos de sencibilización y conciensación, de las diversas formas alternativas de prevención y atención de la desintegración familiar. 

  • La construcción de una cultura ciudadana participativa, cuyos mecanismos de participación sean plurales y transparentes. Si bien es cierto que la responsabilidad recae en las organizaciones involucradas, también lo es que el Estado Mexicano desempeña un papel fundamental en la promoción de los espacios democráticos al hacer públicos los mecanismos de la participación civil.  

  • La creación de una coordinación juridica única de defensa y protección en la prevención y atención del niño de la calle, con sus propios organos descentralizados. 

  • El impulso de un sistema de coordinación para la planeación, programación, ejecución, seguimiento y evaluación de los proyectos de prevención y atención de los niños de la calle. El hecho de que estos proyectos manejen recursos económicos públicos obliga a rendir cuentas y a vincularlos con organismos privados y civiles que trabajan proyectos similares, con el fin de guardar coherencia en cuanto a la honestidad y ética social. 

  • La implantación de campañas masivas y permanentes a través de los medios de comunicación social con el fin de sensibilizar y alertar a la población sobre los impactos de la desintegración familiar y la práctica de todo tipo de violencia que se registre en cualquier integrante de la familia. 

  • La modificación del modelo de lo actual y lo real inmediato con una prespectiva a futuro incidiendo particularmente en la prevención mediante la búsqueda de una infraestructura familiar integral de carácter autosuficiente, con el fin de que pueda garantizar una continuidad en lo trabajos y esfuerzos para la superación de la situación que presentan los niños de la calle.